ADICCIÓN A LA NICOTINA - ADICCIÓN A LAS DROGAS SEGUNDA PARTE
TRASTORNOS POR ABUSO Y DEPENDENCIA DE SUSTANCIAS (segunda parte)
NICOTINA
Esta
sustancia se localiza en forma de alcaloide en la planta del tabaco, por lo
tanto esta es la principal forma de consumo. El tabaco puede ser consumido por
inhalación de las hojas; por masticación de las hojas procesadas y en forma de polvo o rape administrado por
vía nasal.
Existe en
el sistema nervioso una familia de receptores llamados nicotínicos, que forman
parte del sistema colinérgico, es decir que forman parte de la función de la
acetil colina. En el pasado se pensaba que solo existían receptores nicotínicos
en las uniones o placas neuromusculares.
Pero, posteriormente se detectaron receptores en diferentes regiones del encéfalo,
estos son de tipo presinápticos, en su mayoría, y de esta forma regulan la
liberación de diferentes neurotransmisores, dentro de los cuales destacan:
acetilcolina, dopamina, serotonina y norepinefrina. El conocer que los
neurotransmisores antes mencionados, aumentan en su disponibilidad al ingerirse
tabaco, es de gran importancia, para conocer el efecto de la nicotina en los
diferentes aparatos y sistemas.
El efecto
adictivo de la nicotina se ha tratado de explicar por la liberación de dopamina
en el estriado y sistema límbico. Lo mismo que el efecto alertante y de aumento
de la atención, en donde posiblemente intervienen el aumento de otros
neurotransmisores como son la norepinefrina y acetilcolina. El efecto sobre el
sistema neurovegetativo, puede ser explicado en gran parte por le liberación
que se hace de la acetilcolina y norepinefrina, los dos principales
neurotransmisores de este sistema.
El uso de
la nicotina en forma de cigarrillos, generalmente se inicia en la adolescencia,
y hay evidencias de que cada vez hay un descenso en las edades en que comienzan
a fumar. Los jóvenes se inician por patrones de imitación con sus compañeros y
para sentirse parte de un grupo. Se ha reportado que existe una predisposición
a utilizar nicotina en pacientes deprimidos, ansiosos e iracundos. También es
frecuente la asociación entre tabaco y alcoholismo. Los tres principales grupos
de pacientes psiquiátricos con mayor porcentaje de adictos a la nicotina, según
el reporte de Noemi Breslau y cols., fue con ansiedad y depresión mayor, en una
grupo de jóvenes de la Ciudad de Detroit, Michigan.
El consumo
de tabaco se relaciona con un efecto eufórico o estimulante en las primeras
horas de la mañana. La intoxicación aguda con nicotina se caracteriza por:
nausea, salivación excesiva. Dolor abdominal vómito y diarrea. Además puede
haber cefalea, mareo y frío en las extremidades. Existen una serie de
complicaciones médicas por el uso de esta sustancia: cáncer pulmonar,
enfermedad pulmonar crónica, enfermedades cardiovasculares, accidentes cardiovasculares,
cáncer de boca, e hipertensión. El fumar durante el embarazo, puede dar como
resultado niños con bajo peso al nacer.
Existen
evidencias de que algunos enfermos deprimidos fuman para contender con los
síntomas de depresión, por ejemplo, aumento de la atención y de la
concentración. En una serie de estudio, el que esto escribe y otros autores,
han encontrado que la nicotina transdérmica puede mejorar el estado de ánimo de
los pacientes deprimidos no fumadores, al mismo tiempo que aumentan el sueño de
movimientos oculares rápidos (Salin-Pascual et al., 1997). Al mismo tiempo se
vio que en los voluntarios sanos a quienes también se administró parches de
nicotina presentaron disminución del tiempo de sueño total, aumento de la
vigilia.
Otro de
los padecimientos psiquiátricos en donde existe un consumo marcado de nicotina
es la esquizofrenia. En este trastorno, los porcentajes de fumadores, están
entre el 90% y el 95 %. Este hecho, ha motivado que se estudie con
detenimiento, cuales pueden ser la causas de este comorbilidad tan importante.
Algunas de las pistas que han surgido, tienen que ver con los aspecto de baja
en la concentración y atención (esfera cognitiva), que se han reportado con los
pacientes esquizofrénicos. Esto último se evidencia clínicamente por estados de
aislamiento social, y por dificultades para mantener el curso y continuidad del
pensamiento. También se ha sugerido que el paciente con esquizofrenia, aumenta
su consumo de cigarrillos o debuta fumando, cuando recibe las primeras dosis de
antipsicóticos o neuroléptico. Estos medicamentos, como el haloperidol, la
cloropromazina y trifluoperazina, disminuyen los síntomas como alucinaciones,
ideas delirantes, al mismo tiempo que producen efectos secundarios como la
acaticia (necesidad de moverse continuamente con similitudes a la ansiedad); rigidez
y bradicinecia (aumento del tono muscular y lentitud de movimientos). Todos
estos efectos, tanto los antipsicóticos propiamente dichos, como los efectos
motores, ocurren por el bloqueo de los receptores a dopamina, en diferentes
áreas del cerebro. La nicotina, parece atenuar algunas de las manifestaciones
motoras o del llamado sistema extrapiramidal.
El fumar
en el enfermo esquizofrénico llega a ser la única actividad, relativamente
placentera que desarrolla en su vida, lo cual hace que en algunos sitios, los
cigarrillos se transforman en objetos valiosos, al mismo nivel de moneda de
uso. La dependencia a la nicotina en este grupo de enfermos se ha minimizado, o
no se la ha dado la importancia debido. Sin embargo, los enfermos
esquizofrénicos, no son inmunes a los efectos del tabaco a los diferentes
aparatos y sistemas y también responden a estrategias para dejar de fumar como
son los parches de nicotina y el bupropión, sin aumento de su sintomatología
psicótica.
Otro
grupo de enfermos psiquiátricos, en donde se observa un amplio consumo de
tabaco, es el de los enfermos con trastornos de ansiedad. De estos destaca: la
ansiedad generalizada, y el trastorno por estrés postraumático. El resto de
enfermos con ansiedad como fóbicos o paciente con trastorno obsesivo
compulsivo, se mantienen con un nivel de consumo de tabaco, al igual o menor
incluso que la población en general.
En los
enfermos con ansiedad generalizada, o en personas que tienen episodios de ansiedad,
ya sea por aspectos situacionales, o vivénciales, la experiencia común es que
el tabaco baja los niveles de ansiedad, aunque sea de manera momentánea. Esto
puede tener que ver con aumento de serotonina, otro neurotransmisor que modula
la ansiedad, en el puente del tallo cerebral. El resultado, es una sensación de
“apagamiento”, con mayor focalización respecto a las causas de la ansiedad o
problemáticas.
Con lo que
he expuesto anteriormente, uno puede tener la idea de que el cigarrillo, puede
ser utilizado por algunas personas con enfermedades psiquiátricas o trastornos
psicológicos, como una automedicación. A esto se le ha llamado la hipótesis de
la compensación, que se desarrolla ante ciertas deficiencias en el
funcionamiento mental, que son compensadas por la administración de drogas, en
este caso de nicotina. Si bien este hipótesis de la compensación puede explicar
mucha de la comorbilidad entre uso de tabaco y enfermedades psiquiátricas, no
lo hace en todos los casos. Por ejemplo, en el trastorno obsesivo-compulsivo,
se sabe, que existe un problema de ansiedad en el centro de las manifestaciones
clínicas. También hay evidencias, en animales de laboratorio, en el cual se ha
modelado el comportamiento obsesivo, de que existe un efecto benéfico de las
sintomatología obsesiva, con el uso de nicotina, sin embargo, los enfermos de
este tipo de trastorno, están entre los usuarios mas bajos de nicotina (menos
del 14 % de una población con TOC), esto nos indica que no es necesariamente
cierto, por lo menos en todos los casos, lo de la compensación o automedicación
para el caso del TOC.
Una de las
grandes preocupaciones de la OMS, es el papel que el médico de primer contacto
desempeña en cuanto al fumar y sus
consecuencias. Se tiene identificado, que en la mayoría de los casos, no solo
no hace una exploración clínica o correctiva, respecto al consumo de tabaco,
sino que simplemente se ignora.
El primer
paso en este sentido es muy sencillo, y es el primero de un camino largo:
preguntar. Se ha propuesto que se considere el interrogar el consumo de tabaco,
como si fuera el quinto signo vital. Por lo menos en la visita inicial, y cada
año, volver a preguntar. Las personas podemos iniciar el consumo de nicotina, a
cualquier época de nuestra vida.
Si el
paciente fuma, hacer una semiología detallada del uso de tabaco: (1) Fecha de
inicio; número de cigarrillos que fuma actualmente; número máximo de
cigarrillos; número de veces que ha intentado dejar de fumar; la duración mas
prolongada sin haber fumado. Cuales manifestaciones clínicas recuerda que mas
le molestaron cuando dejó de fumar (apetencia por fumar, tristeza, problemas de
concentración; aumento de apetito, aumento de peso; Problemas de concentración
y memoria). Preguntar si ha pedido ayuda para dejar de fumar, y si esto es
afirmativo, que tipo de ayuda y que tipo de tratamientos. En cualquiera de los
casos, además de hacer la semiología del fumar, habrá que aconsejar el dejar de
hacerlo, y explicar las alternativas que hay en la actualidad para ayudarse. Es
importante que sepa el paciente que menos del 10 % de las personas que deciden
dejar de fumar sin ayuda lo logran, y que con ayuda farmacológica y de apoyo
las posibilidades de excito están por arriba del 65 %. Si es posible hay que tratar de que el
paciente sea referido a una clínica para dejar de fumar. En la tabla 1 se
muestra la Escala de Fagerström, la cual nos da un índice de severidad de la
adicción a la nicotina. Una calificación igual o mayor a 4 puntos nos indicará
dependencia a la nicotina.
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PRUEBA DE DEPENDENCIA A LA
NICOTINA DE FAGERSTRÖM TABLA 1
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NOMBRE DEL PACIENTE:_____________________________________________
FECHA DE LA APLICACIÓN:__________________________
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1. ¿Cuántos cigarrillos fuma Usted al día?
0 = ≤ 10
1 = 11 ± 20
2 = 21 ± 30
3 = 31 +
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2. ¿Fuma Usted mas en la mañana que en el resto del día?
0 = no
1 = si
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3. ¿Qué tan pronto después de que se despierta en la mañana fuma su
primer cigarrillo?
0 = > 60 minutos
1 = 31 ± 60 minutos
2 = 6 ± 30 minutos
3 = ≤ 5 minutos
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4. ¿ Cuál cigarrillo le daría mas dificultad dejar de fumar?
0 = no el primero de la mañana
1 = el primero de la mañana
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5. ¿Encuentra difícil abstenerse de fumar en lugares en donde se prohíbe
esto, por ejemplo en iglesias, bibliotecas, y en el cine?
0 = no
1 = si
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6. ¿Usted fuma aunque se encuentres tan
enfermo que tenga que permanecer en la cama la mayor parte del día?
0 = no
1 = si
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Una serie
de indicaciones se pueden dar al paciente para reforzar sus deseos de dejar de
fumar. Escoger un día para parar el consumo de nicotina; utilizar sustitutos de
nicotina o bupropión; el revisar que puede haber contribuido para sus recaídas
en el pasado. Enlistar una serie de
ayudas de familiares y amigos, que estén dispuesto a ayudar.
TRATAMIENTO
FARMACOLÓGICO DE LA ADICCIÓN A LA NICOTINA.
El bupropión,
un antidepresivo que inhibe la recaptura de la norepinefrina y en menor grado
de la dopamina se ha colocado como un medicamento eficaz para el manejo de la
apetencia a la nicotina, quizá a otras sustancias adictivas. El hecho, que
mantenga una “señal” constante dopamina, hace que la apetencia para iniciar el
consumo de una sustancia se mantenga bajo, y que con esto se mantenga la
abstinencia del consumo del tabaco. El efecto del bupropión es independiente de
su efecto antidepresivo, hecho evidenciado, porque es igual de eficaz en
pacientes deprimidos adictos a la nicotina, como aquellos no deprimidos con
adicción al tabaco.
Se
recomienda que el tratamiento con bupropión se inicie cuando el paciente este
aún consumiendo nicotina, por ejemplo dos semanas antes de la fecha propuesta
para dejar de fumar. La administración se inicia con 150 mg por la mañana, y
puede aumentarse hasta 300 mg/día. Los efectos secundarios reportados mas
frecuentemente son: insomnio, boca seca, y cefalea. Con la presentación de
liberación aguda ( ya no disponible), se presentaban crisis convulsivas en 1
paciente de 1000 que recibían mas de 450 mg/día. Este tipo de problema se ve
menos frecuente con la presentación de liberación prolongada, pero hay que
tener precauciones, especialmente con las personas con antecedentes de crisis
convulsivas en el pasado. No hay, hasta la fecha contraindicaciones para la
administración concomitante de bupropión y sustitutos de nicotina. Se ha
recomendado el revisar la presión arterial, con mas frecuencia.
Terapia de
sustitución con agentes nicotínicos.
Existen
diferentes tipos de sustitutos del tabaco. La goma de mascar, los parches de
nicotina transdérmica, los agentes inhalados, los spray nasales, tabletas
sublinguales. Es importante que el médico sepa como actúan, y parte de sus
propiedades farmacocinéticas.
La goma de
mascar con nicotina libera nicotina en un periodo de 30 minutos, y se absorbe
por la mucosa oral. La dosificación por chicle va de 2 a 4 mg, y no se deben de
consumir mas de 15 unidades al día. Un recurso eficaz para fumadores “pesados”
(mas de 20 cigarrillos al día), es que utilicen la dosis de 4 mg. La
presentación de nicotina microtabs, se absorbe de manera sublingual.
Los parches
de nicotina liberan nicotina de manera continua, a lo largo de 16 a 24 h. Se
pueden colocar en diferentes partes del cuerpo, con lo cual se pueden escoger
diferentes zonas del cuerpo. Algunos pacientes, sensibles a los efectos
alertantes de la nicotina, pueden dejar de usar el parche al acostarse y
colocarse uno nuevo al despertar. Se debe de iniciar con los parches de más
alta dosificación para los fumadores “pesados” e ir disminuyendo gradualmente
la dosificación. Con los parches de nicotina se mantiene una dosis constante de
nicotina en plasma y de esta manera en el cerebro, con lo cual se limita el
síndrome de supresión y la apetencia que este desencadena. Además que algunos
fumadores, pueden encontrar desagradable fumar un cigarrillo, mientras están
utilizando los parches de nicotina, ya que esto ocasiona una sobresaturación y
datos ligeros de intoxicación a nicotina, como son nausea, mareo, debilidad y
taquicardia.
Los
inhaladores de nicotina, tienen un dispositivo que permite la administración de
una dosis de nicotina, la cual no se absorbe por los pulmones, sino en
orofaringe. Finalmente están los inhaladores nasales, en donde la nicotina se
absorbe en las narinas, con un pico máximo de absorción a los 15 minutos. Ninguno de los sustitutos que hay de tabaco,
producen picos de nicotina en sangre, tan rápidos y enérgicos (dosis de
nicotina) que lo que se administra con los cigarrillo, esto es importante
comentarlo con el paciente, para que este no se haga falsas expectativas.
En el
caso del paciente con problemas médicos al cual es importante retirar del
consumo de nicotina, este tendrá que se evaluado, de preferencia, por un
especialista en el manejo de estrategias para dejar de fumar. Aun cuando los
efectos deletéreos de la nicotina pueden afectar, por ejemplo a un enfermo
coronario, estos son mucho mas severos si se trata de un enfermo que persiste
en su consumo de tabaco, en donde se combinan mucho mas factores que la
nicotina (por ejemplo monoxido de
carbono). El fumar introduce alrededor de 200 compuestos, adicionales, además
de la nicotina, la mayoría de los cuales son aterogénicos, trombogénicos y
carcinogénicos, aun más, los niveles de nicotina que se logran con los
sustitutos de nicotina, siempre están por debajo de los que se observan en el
consumo de cigarrillos.
Por
supuesto, que una de las preguntas que se hacen respecto a los sustitutos de la
nicotina, es lo referente a su capacidad para inducir adicción. Existen algunos
factores en contra de que una persona se vuelva dependiente a los sustitutos
del tabaco. El primero es la baja disponibilidad plasmática; la liberación
continua, y prolongada, que a diferencias del tabaco, hace que el paciente no
perciba el ingreso masivo de la nicotina, como lo hacen los pacientes con los
productos del tabaco. Finalmente esta el precio de la mayoría de estos
productos, que dificultan su consumo en grandes cantidades. Pero por otro lado,
algunos pacientes que están en sustitutos de la nicotina, pueden tener
síndromes de supresión a nicotina si interrumpen bruscamente el consumo de
esta. Esto ha llevado que se creen indicaciones bien precisas del como se debe
de ir disminuyendo el uso de estos agentes sustitutos.
Algunas
situaciones especiales, como el embarazo, resultan especialmente delicadas,
sobre las indicaciones y el manejo que hay que dar a las madres que quieren
dejar de fumar. No hay una evidencia clara de que bupropión o los sustitutos
del tabaco, puedan afectar el producto. Sin embargo ningún fabricante se quiere
hacer responsable de indicar este tipo de tratamiento en el embarazo, ya que
las manifestaciones, de haberlas, se pueden presentar tardíamente en la
gestación o aún postnatalmente. Sin embargo,
en el caso de sustitutos de nicotina, estos pueden estar indicados de manera
corta y como una forma de lograr que la madre interrumpa el consumo de tabaco
en un periodo corto y que se mantenga a alejada de este.

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