RECEPTORES, TRANSPORTADORES Y ENZIMAS COMO MECANISMOS
DE ACCIÓN DE PSICOFÁRMACOS.
Las
diferentes drogas que afectan al sistema nervioso lo hacen por modificaciones
en las diferentes proteínas que establecen el funcionamiento de la sinapsis. La
división que se hace de estos mecanismos esta organizada para poder entender
que ocurre cuando se modifican cada uno de los elementos de la sinapsis.
La
disponibilidad de las moléculas precursoras es un evento clave. Estas son la
materia prima. Si se fiera a elaborar pan, La materia prima sería la harina de
trigo. La maquinaria para el resto del proceso en el fabricar un pan, sería el
equivalente a las enzimas en el caso de los neurotransmisores. Y la envoltura
en la que se vende el pan serían las vesículas sinápticas. Pero si no hay
trigo, no hay harina, y todo lo demás puede estar en buenas condiciones, pero
el resultado final, será que no hay pan.
La
disponibilidad de una materia prima para fabricar un neurotransmisor puede ser
que no llegue a las neuronas, o que los mecanismos de trasporte (proteínas
acarreadoras), no funcione. Por ejemplo, el hemicolinium 3, bloque el
transportador de la colina en las neuronas colinérgicas. El resultado final de
este bloqueo será una baja en la disponibilidad de acetilcolina.
Lo mecanismos
de transporte son proteínas que funcionan como “bombas” hidráulica, esto es
envían agua en contra de un gradiente de gravedad, hasta el tinaco de casa. Las
bombas biológicas, introducen moléculas en contra de gradientes de
concentración o de carga eléctrica. Puede ser que el interior de la célula
tenga una concentración de una sustancia mayor que el exterior, y que se
requiera mantener esta diferencia, entonces las bombas ingresan moléculas en
contra de este gradiente. Son mecanismos que funcionan con inversión de
energía, tomada del ATP.
Las enzimas
de síntesis de neurotransmisores, también sin eventos manipulables, si se
conoce la dinámica de estas o grupos no prostéticos que actúan en ellas. Un
grupo prostético, es aquel que sin ser una proteína o aminoácido, permiten el
buen funcionamiento de las enzimas, por ejemplo el grupo Hem de la hemoglobina,
que contiene hierro, hace que la estructura cuaternaria de la proteína
sanguínea se mantenga activo y que capte oxígeno. En las enzimas que forman neurotransmisores
hay grupos prostéticos como el cobre, o coenzimas, que restablecen los estados
de oxido-reducción óptimos de las enzimas, para que estas puedan ejercer un
trabajo óptimo sobre sus sustratos.
Algunas drogas compiten por los sustratos normales de las enzimas y
desplazan a los compuestos naturales.
Hay drogas
que van a impedir el almacenamiento de los neurotransmisores formados o en
proceso de formarse, como es el vesamicol, para el sistema colinérgico, y la
reserpina o tetrabenazina para el sistema de monoaminas. Al no almacenarse en
las vesículas, el producto final no se libera a la hendidura sináptica y es
destruido por las Mono amino oxidasas (MAO) en el citosol, Algunas drogas como
los inhibidores de las mono amino oxidasas, aumentan la duración de los NTs,
por bloqueo de su degradación.
También los
mecanismos de liberación de la presinapsis
pueden ser manipulados farmacológicamente, por ejemplo la cocaína, aumenta la
liberación de monoaminas, mientras que agentes que seciuestran calcio
(quelantes), la bloquean.
En el área
de los receptores hay drogas que producen un efecto similar al del NTs endógeno
y se les llama de manera general agonistas miméticos. Otros drogas bloquean a
los receptores. Sin antagonistas y bloquean la acción del neurotransmisor, es
decir lo antagonizan.
Los
transportadores de neurotransmisores, son moléculas de 12 dominios membranales,
que recapturan al neurotransmisor o los catabolitos de estos. Estas proteínas
transportadoras son similares, y de hecho pueden contener segmentos de
secuencias de aminoácidos equivalentes.
Un tipo de
estos transportadores es el que se parece
al transportador de
sodio/potasio, se llama acarreador de soluto de la familia de genes
SLC6, e incluye transportadores de serotonina, norepinefrina, dopamina, GABA, y
glicina pueden estar localizado en neuronas y glía. Otra clase de transportador
tiene una alta afinidad por glutamato también se le conoce coo acarreador de
solutos del grupo de genes SLC1.
Hay un
tercer acarreador de proteínas que se localiza en el interior de las vesículas
sinápticas. Este pertenece al grupo de genes SLC18, se corresponde al sistema
de recaptura de serotonina, norepinefrina dopamina e histamina. Además del
transportador vesicular de acetilcolina. Hay también sistemas d inhibición de
la recaptura SLC18, (VANTs), el sistema inhibidor de aminoácidos excitatorios
SLC32 el VIAATs).
El sistema de
transportadores de monoaminas comparte homologías estructurales porque
pertenecen a la misma familia. En el caso de la serotinina se llama SERT
(Serotonin reuptake transporter), para la norepinefrina se le llama NET y para
dopamina DAT. El transportador en las vesículas sinápticas se llama VAMT2
(vesicular mono amine transporter 2), y este si es idéntico para serotonina,
norepinefrina, dopamina e histamina. Esto podría explicar el porque compuestos
como la reserpina, modifica el almacenamiento de las monoaminas en general, y
con esto baja la eficiencia de estas sinapsis.
Las
proteínas de recaptura de las monoaminas trabajan en paralelo con las bombas de
sodio y potasio y requieren de energía para su funcionamiento. Los niveles
bajos de sodio o cloro, por ejemplo, pueden modificar los mecanismos de
recaptura.
RECEPTORES A NEUROTRANSMISORES
Estos son
glicoproteínas, que permiten la comunicación entre el exterior y el interior de
la célula. Pueden ser de cinco dominio transmembranales, acoplados a un
ionóforo, de acción rápida e intervienen en cambio en el potencial de membrana:
despolarización e hiperpolarización. Esto es cambian la polaridad de la
membrana por el ingreso de sodio y salida de cloro, o en el caso de aminoácidos
inhibitorios (GABA y Glicina periférica), aumentan el ingreso de aniones como
cloro y con eso crean una estado excesivo de cargas positivas que detienen los
potenciales de acción en esa zona.
Otro grupo de
receptores son de siete dominios transmembranales, acoplados a sistemas
efectores, como la proteína G.
Para cada
neurotransmisor hay varios subtipos de receptores. Por supuesto que el
neurotransmisor actúa sobre todos sus receptores. Si comparamos a los
receptores con cerraduras de puertas, diremos que el neurotransmisor endógenos,
es la llave maestra de sus propios receptores.
Los diferentes fármacos o drogas pueden tener variabilidad en sus
afinidades por las cerraduras, e incluso no abrirlas. Esto es lo que
explicaremos a continuación.
Una sustancia
puede ser un AGONISTA, si produce el mismo efecto que el neurotransmisor en un
tipo de sus receptores. Esto es, produce cambios en sus proteínas G,
fabricación del segundo mensajero, etc. Este efecto se puede lograr con
moléculas del miso neurotransmisor, drogas similares, y por mecanismos
indirectos, como puede ser el aumento de la liberación (por ejemplo con
anfetaminas y cocaína), bloqueo de recaptura presináptica
(antidepresivos), o por inhibición de
los mecanismos de degradación del neurotransmisor, por ejemplo con inhibidores
de las mono amino oxidasas, o de las acetil colinesterasa. El efecto neto en esto
casos será mayores niveles del neurotransmisor en la hendidura sináptica.
NO
AGONISTAS. Este puede ser compuestos, que aún cuando ocupen los sitios del
receptor no activan los mecanismos efectores para desencadenar un efecto
biológico, que esta detectable pero no suficiente.
ANTAGONISTAS. El compuesto ocupa el receptor, pero no activa a la
proteína G, no hay un efecto biológico, pero impide la acción del agonista en
ese sitio. En un sentido farmacológico, actúan como neutralizadores.
AGONISTAS
INVERSOS: Bloquean el receptor y cancelan cualquier función en el, lo
inactivan. Este tipo de drogas son útiles en caso de intoxicaciones o
sobredosis como el flumasenil en el caso de las benzodiacepinas o la naltrexona
en el caso de los opioides.
Hay un
equilibrio funcional entre el número y afinidad de los receptores y la cantidad
de neurotransmisor en la hendidura sináptica. A mayor cantidad de este último,
disminuye primero la afinidad de los receptores (desensibilización), o baja del
número de receptores (regulación hacia abajo), por cantidad de membrana
neuronal. El efecto neto sobre las neuronas blanco se mantiene de manera
homeostática. Lo mismo ocurre si hay una baja de neurotransmisor, en el lapso
de horas hay una hipersensibilidad, pero si esto persiste hay una regulación
hacia arriba de los receptores por cantidad de membrana neuronal (regulación
hacia arriba). La afinidad que una sustancia tiene por un receptor se puede
medir y es un logaritmo de base negativa que se expresa como la constante de
afinidad o Kd. La cantidad de ligando que ocupa un espacio finito de membrana
celular se le conoce como unión máxima o B max, (binding). Ambas variables
tienen una traducción funcional.
Por ejemplo,
una persona con enfermedad de Parkinson, tiene una baja en los niveles de
dopamina en el estriado, si toma L-Dopa, que aumenta la síntesis de dopamina,
mejora, pero por uno minutos después de ingerir su medicamento, aumentan sus
movimientos involuntarios, que parecen coreo atetosis. Esto se ha explicado
como el efecto de la llegada de la nueva dopamina que proviene de la L-dopa
ingerida, y su impacto sobre los receptores dopaminérgicos regulados hacia
arriba, en lo que que también se conoce como una denervación bioquímica.
LAS ENZIMAS
COMO BLANCOS DE DROGAS.
Algunas de
las enzimas que participan en la síntesis de neurotransmisores, o en su
destrucción, pueden modificar la disponibilidad de las moléculas transmisoras.
Las enzimas aceleran la conversión de una sustancias, que se llama sustrato, a
otra sustancia que se llama producto. La capacidad de una enzima para hacer
esto, su velocidad, y los mecanismos que la activan e inactivan son lo que se
ha denominado dinámica enzimática. En las enzimas, que son proteína, hay sitios
de unión para su sustrato. Los inhibidores de la acción enzimática, impiden que
esta se una a su sustrato. Algunos
inhibidores enzimáticos son irreversibles, otro son reversibles.
A los
primeros se les llama “inhibidores suicidas”, porque el enlace entre esta
molécula y la enzima es covalente e irreversible. Esto hace que la enzima quede
inactivada, y es hasta que se fabrique nueva enzima sin el inhibidor que la
función bloqueada se recupera. Eso puede tardar varios días. Un ejemplo de lo
anterior ocurre con la droga para cloro- fenil alanina (PCPA), la cual se une
irreversiblemente a la triptofano hidroxilasa, la enzima de síntesis principal
y factor limitante de este proceso. Por ejemplo, fue utilizada por Michel
Jouvet y su grupo, como un modelo de inducir insomnio total en el gato, lo
mismo que la destrucción de las células serotoninérgicas del puente. Al cabo de
tres días de inyecciones de PCPA, los gatos dejaban de dormir, situaciones que
duraba hasta una semana. Si se administraba el compuesto 5-hidroxi triptófano,
que es el producto que se obtiene de la interacción del L-triptófano y la
enzima triptofano hidroxilasa, El gato volvía a dormir. Se estaba puenteando el
paso bloqueado, administrando el producto de la enzima inhibida.
En las
drogas con uniones reversibles, hay una competencia entre esta sustancia y el
sustrato normal de la enzima, la unión se efectuará en función de la afinidad
que la enzima tenga por uno u otro, droga o sustrato fisiológico.
En el grupo
de enzimas que degradan a los
neurotransmisores, algunos ejemplos son los inhibidores de las mono amino
oxidasas, los inhibidores de las colinesterasas.
IONÓFOROS COMO BLANCO DE DROGAS.
La
membrana celular crea una barrera para el paso de los iones, que son partículas
de carga positiva (cationes) o negativa (aniones). Aún cuando son de bajo peso
molecular, sus cargas los rodean de “nubes” de partículas de agua. Por lo que
se requiere del paso de estos por canales o túbulos, algunos de los cuales
están regulando activamente el paso de los iones, Los canales que se modifican
más en psicofarmacología son los canales de sodio, potasio, cloro y calcio. Los
canales iónicos que se regulan por neurotransmisores se denominan canales
iónicos regulados por ligandos, estos canales están acoplados a receptores a
neurotransmisores. Hay otro grupo de canales que se encuentran acoplados a
cambios de voltaje de la membrana, entonces cuando se aplica un estímulo
umbral, la membrana se despolariza, permitiendo con esto, una entrada masiva de
sodio, que se acumula, como si fuera una represa de sodio en el exterior de la
célula, pero al abrirse los canales de sodio este inunda el interior, en una
segunda fase de la despolarización sale el potasio, también de carga positiva,
y esto inicia la repolarización de la membrana.
El efecto de
los psicofármacos que actúan en los receptores acoplados a canales iónicos es
inmediato. Por ejemplo los ansiolíticos e hipnóticos, como las benzodiacepinas,
non-benzodiacepinas, barbitúricos y alcohol, actúan muy rápido en la corrección
de algunos de los síntomas. Mientras que los medicamentos que actúan sobre los
receptores complejos acoplados a proteína G, tardan días o semanas en verse sus
efectos clínicos, como sucede con algunos antidepresivos.
Otros
receptores que funcionan acoplados a un canal iónico son: el receptor
nicotínico, el receptor GABA-A, el receptor a glicina, el receptor a serotonina
5-HT3. El caso del receptor NMDA, es atípico. Pues aún cuando tiene un canal
iónico, este funciona con ligandos y voltaje. El canal permite el paso de
calcio, aún cuando tiene un “tapón” de magnesio en su interior, que se remueve
por el voltaje, los sitios de unión a neurotransmisores, son ocupados por el
ácido glutámico y la glicina. Al igual que los receptores GABA-A, hay varios
ligando que pueden unirse a diferentes puntos del canal, como es el caso del
anestésico ketamina, y el alucinógeno fenciclidina o polvo de ángel.
Aún cuando
la mayoría de los receptores acoplados a canales iónicos tienen cinco unidades,
es decir son pentaméricos, ahora sabemos que también hay tetrámeros. Esto
tienen 3 regiones transmembranales y cuatro cadenas. Ejemplos de estos
receptores son los receptores a glutamato, AMPA, Kainato, NMDA.
Los sitios
en los cuales se fijan moléculas que no son neurotransmisores, pero que van a modificar la respuesta neta
del receptor, se llaman sitios alostéricos. Puede haber dos tipos de
alosterismo, el positivo, en donde se potencializa en efecto del
neurotransmisor que activa el receptor, o alosterismo negativo, en donde el
efecto de la molécula es lo opuesto al del ligando natural al receptor. Los
compuestos que ocupan los sitios alostéricos no pueden de manera aislada actuar
como si fueran neurotransmisores, se requiere que los ligandos naturales estén
en su sitios para que se aumente o atenué el efecto.
Un ejemplo
claro al respecto lo proporciona el receptor GABA-A. Algunos de los sitios
alostéricos positivos son a las benzodiacepinas, etanol, barbitúricos. Estos
potencian el mantener mayor tiempo el canal de cloro abierto. Mientras que la
picrotoxina, funciona con alosteriso negativo, y al cerrarse el canal de cloro,
aparecen convulsiones.

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